Historia de las semillas: Skunk

Bienvenidos al primer capítulo de la serie “Historia de las semillas”. En esta aventura miraremos el origen y desarrollo de algunas de las variedades más populares del mundo canábico. En este primer artículo, os contamos la historia de la Skunk. La marihuana, sin importar su tipo, levanta amores y polémicas allá a donde va, ya sea por el abuso de la misma que llevan a cabo algunos consumidores, o por el ansiado efecto que nos aporta. Sin embargo, la Skunk bien podría considerarse de otra familia ya que su existencia ha generado tanta repercusión como el resto de tipos de marihuana.

La aparición de la Skunk marcó el inicio de la revolución en términos de cultivo. Hasta finales de los años 70, la marihuana se plantaba con los tradicionales métodos con semilla y se plantaba en el exterior con plena ignorancia de métodos estables para plantar y obtener esquejes durante el crecimiento de la planta.

Precedentes

En la ya mencionada década de los 70, la mayor parte del consumo de marihuana se realizaba en Estados Unidos donde llegaba a través de la importación desde el sur, lo cual significaba que las variedades más consumidas y fáciles de conseguir eran la Acapulco Gold (variedad mexicana) y la Colombian Gold (variedad colombiana).

Una tanda de Thai Stick secándose para ser consumida.

En los bolsillos y paladares más exclusivos se podía disfrutar de otras variedades más rebuscadas como el Thai Stick o el hachís turco, quizás el más difícil de conseguir. En esta época el 100% del consumo se hacía a partir de semillas, a partir de las cuales comenzó una rica oleada de experimentos domésticos entre los cultivadores.

Estas semillas se conocen actualmente con el nombre de semillas genéricas, que no son más que las versiones originales de cada variedad de marihuana. Es en este proceso, enriquecedor para el cultivo de la marihuana donde se descubrió que la utilización de plantas exclusivamente femeninas elevaría considerablemente la calidad y cuantía de producto útil en las cosechas.

Posteriormente a este descubrimiento se empezaron a procesar las semillas para feminizarlas, pero eso ya es otra historia. En 1976, Jim Richardson y Arik Woods publicaron el libro “Sinsemilla Marijuana Flowers”. Un libro que mostraba con ilustraciones las bases para el, tan popular en nuestro días, cultivo con esquejes.

Esqueje insertado en lana de roca. Una de las técnicas más populares actualmente para clonar plantas de marihuana con buenos resultados.

De esta manera, se empezaron a aportar a las plantas polen de variedades afganas de marihuana ya que estas destacaban por su gran velocidad de floración que permitía cultivar marihuana perfectamente más al norte de California, con climas menos favorables.

Leyes y la marihuana

Sin embargo, el gobierno estadounidense emprendió diferentes campañas de eliminación de los cultivos domésticos de estas plantas, lo cual supuso un fuerte obstáculo para el libre consumo de la planta.

En Holanda, en cambio, las legislaciones eran mucho más permisivas en este aspecto, de hecho, en Ámsterdam se realizaba una especie de campeonato en la que cultivadores de todo el mundo llevaban sus semillas mestizas o plantas con cuidados especiales para exhibir sus logros y así enseñar y aprender técnicas de otros cultivadores del mundo. Ésto suponía, sin duda alguna una muy nutritiva experiencia para los cultivadores y consumidores.

Sam The Skunkman: creador de la variedad Skunk y uno de los breeders más importantes de la historia del cultivo cannabico.

Sam The Skunkman o Dave Watson era un recolector de cannabis y también cultivador que desarrolló varias fórmulas de marihuana a través del mestizaje entre distintas familias de esta. Es a este hombre a quien le debemos la existencia de la tan querida Skunk y sus variantes.

¿Qué es la Skunk?

La Skunk es una de las variedades de marihuana más queridas entre los consumidores expertos de marihuana. Nos encontramos frente a una variedad que sirve de precedente para una gran cantidad de variantes creadas actualmente, que aumentan el mestizaje realizado en esta planta en busca de unos resultados cada vez más precisos y poderosos.

Así luce una hermosa Skunk #1 hembra llena de cogollos.

La Skunk comienza su recorrido público en 1983 cuando su creador, Sam The Skunkman, se lleva su más preciada creación a Ámsterdam con una enorme cantidad de semillas de la misma. Incluso hay quien especula que pudo llevar cerca del millón de semillas de esta variedad.

La crudeza de las leyes y la constante persecución de los cultivadores por parte de la DEA hacía necesario transportar el fruto de tan duro trabajo hacia lugares en los que sí se valorasen positivamente y que se acogiesen con las manos abiertas. De esta manera, Sam llegó a Holanda con un producto muy superior a los demás del mercado, aunque no era perfecto.

Skunk: Composición

En aquel entonces, la Skunk era el resultado de emparejar la Colombian Gold con Afghani #1, para posteriormente volver a mezclar ese resultado con Acapulco Gold. Podemos destacar de esta poderosa rama que su floración no pasa los 60 días con un rendimiento medio-alto, lo cual es simplemente fantástico en términos de efectividad y optimización de los recursos empleados en el cultivo.

A esta primera tanda de semillas especiales se le denominó, hasta el día de hoy, Skunk#1. Su nombre, en inglés, significa mofeta: un claro indicio de la potencia de la planta que puede ser percibida a través del olfato sin siquiera estar en consumo, es más, es la propia planta la que alerta de su presencia emitiendo un olor característico e inconfundible.

Skunk: Efectos

Al momento de ser consumida, esta planta otorgaba unos resultados realmente destacables para las genéticas puras que se probaban habitualmente en la época: imagínate que tú, acostumbrado a viajar en coche, de repente puedes ir al espacio, sin previo aviso o sin si quiera haber visto venir la posibilidad.

Estructura química del THC.

La Skunk es una de las variedades más ricas en THC ya que su genética híbrida produce unas glándulas de resina muy grandes, lo cual incrementa el contenido de elementos cannabicos en comparación al resto de plantas: un sabor realmente dulce con toques picantes que desemboca en un fuerte efecto de relajación para la mente y el cuerpo.

Skunk: desarrollo posterior

A esta nueva variedad, los cultivadores holandeses le metieron mano y empezaron a alterar su genética hasta alzarla a la perfección que conocemos en nuestros días. Tras 5 años de perfeccionamiento, la Skunk estabilizó sus bases genéticas, repartiéndose con exactitud entre una predominancia sativa del 75% e índica de 25%.

Galardón perpetuo

Su composición realmente exquisita, además de sus efectos, la llevó a ganar la primera Cannabis Cup en 1988 que es donde explotó su fama, convirtiéndose en la cepa más vendida del mundo. Hay que señalar que convertirse en producto número 1 de los consumidores no se debía únicamente a sus efectos durante el consumo, sino que también su facilidad de cultivo.

La belleza del galardón que otorga el High Times Cannabis Cup es difícil de igualar.

Skunk: hierba revolucionaria

Recordemos que nos encontramos en los años donde el cultivo de marihuana era perseguido y penalizado con mano dura. El principal problema para el cultivo, que era mayoritariamente clandestino, se debía a que los cultivos sólo se podían hacer en exterior, lo cual era una gran dificultad si se querían mantener en secreto el cultivo.

Es por esto que también la Skunk encontró de manera perpetua un sitio en los corazones del consumidor ya que, esta nueva cepa, había sido totalmente adaptada para poder ser cultivada en interior si se disponía de los medios adecuados para ello. Esto supuso una nueva revolución que no sólo se limitaba a los efectos que aportaba el nuevo producto, sino que también a la facilidad para mantener la plantación segura y en secreto.

VARIEDADES DE SKUNK

La Skunk marcó un antes y un después en el consumo de marihuana, pero también sufrió modificaciones en sí misma. Esta maravillosa cepa se convirtió en la plataforma de inicio para conseguir nuevas variedades de marihuana que se fueron popularizando a los largo de los años. Entre ellas nos podemos encontrar la Haze x Skunk o la todopoderosa Super Skunk.

La majestuosidad de la Super Skunk 1 es evidente.

Esta última fue desarrollada por el famoso banco de semillas SensiSeeds que se obtuvo a partir de la Skunk #1 que vio seriamente reforzada su composición indica con el objeto de aumentar su calidad y potencia, el cual no sólo consigue crear un efecto vigoroso en el consumidor sino que también ve incrementada la producción de cogollos muy por encima de lo que la Skunk #1 es capaz de crear en condiciones normales.

El efecto de floración y rápido y una producción tremenda se obtuvo al acentuar aún más la presencia de las genéticas de marihuana Afghanas en la planta que ve equilibradas sus proporciones sativa-indica. Otra variedad que ha hecho historia en el consumo cannabico es la UK Cheese. Esta variedad se descubrió por mera casualidad: en un sobre de semillas Skunk #1 venía una de esta variedad.

UK Cheese: hija de la casualidad

Probablemente, una de las hembras productoras de semillas fue nutrida de manera diferente o simplemente durante la creación del híbrido se colaron polen de variedades diferentes a la composición original de la Skunk #1, de hecho se especula, y parece ser la explicación más acertada, que a una planta de dicha variedad se le polinizó con otro polen diferente al habitual, lo cual cambió la naturaleza del producto, que se acabó vendiendo como Skunk #1 pero era algo nuevo.

El UK Cheese en todo su esplendor.

Este milagroso y afortunado sobre se abrió en Reino Unido por unos cultivadores que habían comprado un sobre de semillas selectas de la variedad expuesta en Ámsterdam por Sam The Skunkman.

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